Evento IBLAB Julio 17 2010
30 años son una porción de tiempo y de vida, son una eternidad en la vida de un proyecto y una empresa, cada segundo que pasa es parte de esa eternidad de logros y errores, de metas cumplidas y retos superados, de experiencia, madurez, sabiduría y crecimiento. Aunque 30 años son una eternidad, apenas ayer miramos hacia atrás y vemos aun frescas las huellas del inicio de IBLAB y cada uno de los pasos que hemos seguido, los cuales nos permiten hoy estar reunidos celebrando 30 años de IBLAB, sus 10.950 días de operación, sus 254.800 horas de trabajo, sus 15.768.000 minutos de esfuerzo y 946.080.000 segundos de pasión.
30 años de vida pueden ser un suspiro o una eternidad y ello depende de que tanto ese recorrido en el tiempo sea significativo para otras personas y sus vidas, hoy es una buena oportunidad para reflexionar no solo por los 30 años de vida de IBLAB sino por los años que nuestras vidas han cursado. Cuantas veces nos hemos preguntado qué tan significativa ha sido mi vida, mis desarrollo humano y convivencia con las personas para sus vidas, que tanto he impactado la vida de otras personas y si este impacto ha sido en pro de la mejora para otras personas.
Muchas veces vemos en los diferentes medios de comunicación y estudio las obras importantes de muchas personas en el mundo, Sir. Issac Newton, Albert Einstein, Ludwig Van Beethoven, Johann Sebastian Bach, Marie Skłodowska–Curie, Charles Darwin, Mohandas Karamchand Gandhi y tantas otras personas que han realizado importantes cosas por la humanidad y las personas que han estado a su lado. ¿Qué tan diferente es mi vida y soy yo de esas personas? ¿Acaso en la vida no todos tenemos la capacidad de hacer mejor nuestra vida y la de las personas que nos rodean?
¿Alguna vez nos hemos sentado a pensar en qué personas han impactado mi vida y cuál es el ejemplo que sigo de ellos? ¿Soy yo un divulgador de ese mismo ejemplo a las demás personas que me rodean? ¿Alguna vez nos hemos preguntado si el día que dejemos este mundo las personas recordaran mi vida como un ejemplo para ellos? Y sobre todo si este ejemplo ¿es un ejemplo positivo, bueno y de mejora en la vida de esas personas?
Hoy más que nunca, cuando logramos recorrer nuestros primeros pasos como empresa, como laboratorio de control de calidad en Colombia se hace necesario pensar en todos estos cuestionamientos que son base para planear nuestro futuro y no solo un futuro corporativo y empresarial sino humano. Es claro para todos que IBLAB no estaría celebrando hoy 30 años si no fuera por las personas que han participado, trabajado y sacrificado muchas cosas de sus vidas por este logro.
Hace 30 años Ivonne Bernier comenzó un sueño, al que le ha dedicado su vida, su salud y su energía para convertirlo hoy en una empresa sólida, en crecimiento y con capacidad de compartir el sueño con otras personas, su entrega al estudio e investigación, su inquietud por expandir y compartir el conocimiento con las personas, su exigencia y firmeza para orientarnos, su habilidad para ver la luz y la decisión correcta en los momentos de oscuridad y presión. Hace 30 años también habían más personas que apoyaron este sueño para convertirlo en lo que vivimos hoy en día el Sr. Eliecer Joaquín Bernier Bernier que hoy nos acompaña en espíritu siempre apoyó hasta su último aliento a IBLAB, siempre brindo un consejo sabio, un actuar prudente, una mano cálida y una postura seria para dar a IBLAB una personalidad de honestidad, transparencia y justicia en todas sus actividades. La Sra. Ana Victoria Pacheco de Bernier quien gracias a Dios hoy nos sigue acompañando y luchando a nuestro lado por el mismo sueño de hace 30 años, ella nos ha brindado su experiencia, dedicación, sacrificio y vida para lograr el tan importante y necesario aspecto empresarial, corporativo y financiero que hoy en día IBLAB tiene.
En días pasados un Cliente que visitaba a IBLAB nos decía “En hora buena sus 30 años”, pero agregó una pregunta muy importante “y cómo ven los siguientes 30 años”. Es una pregunta muy corta pero extremadamente extensa de responder. Esa misma pregunta la hago a todas las personas que hoy nos acompañan en esta celebración, pero es una pregunta que cada uno debe responder internamente en todos los aspectos de la vida, cómo veo mis siguientes 30 años a nivel personal, a nivel familiar, a nivel profesional, a nivel social, a nivel intelectual y todos los demás factores que hacen parte de nuestras vidas. ¿O acaso creemos que 30 años es un tiempo muy largo para planificarlo cuidadosamente? Más aun cuando se trata de planificar mi vida, lo único que tenemos en la existencia y en este recorrido en el tiempo y sobre lo que tenemos control que es nuestra vida, muchas veces uno como persona hace planes de vida, dice me voy de vacaciones, voy a estudiar, voy a comprar, voy a salir, voy a hacer; entonces por qué no decir que voy a hacer mis próximos 30 años o más de vida. Siempre he pensado que lo peor que le puede pasar a un ser humano es llegar a cierta edad, en mi caso cerca de los 50 años, dar la vuelta para mirar hacia atrás y no ver nada, no ver la huella de haber construido una vida en esos 50 años, de haber impactado positivamente a otras personas y ser un ejemplo de vida para las mismas; y el gran problema es que el tiempo vuela, hace tan solo unos días estábamos celebrando la navidad en IBLAB y con nuestras familias, hace tan solo unos pocos meses algunos estábamos saliendo de la universidad, hace tan solo unos pocos años estábamos en el colegio y nuestra visión de la vida era otra y la pregunta es, ¿hace cuanto no dedico tiempo a pensar si lo que he hecho y estoy haciendo con mi vida está bien?, ¿estoy dejando una huella correcta en mi vida, en las personas, en el mundo y en el tiempo?
Hoy en día como personas, como empresa, como usuarios, como clientes, como proveedores, como inter-actores de un mundo globalizado nos enfrentamos a un grave problema en el mundo y es la falta de compromiso de las personas consigo mismos, y cuando no existe este compromiso no existe compromiso con los demás, ni con la familia, ni las personas que nos rodean. Alguna vez han mirado en su vida ¿cuándo fue la última vez que hicieron una promesa y si la cumplieron? ¿Cuándo fue la última vez que dedique todo mi esfuerzo por un proyecto o una meta, cuando fue la última vez que tuve un fracaso o derrota, cuando fue la última vez que cometí un error, cuando fue la última vez que me comprometí con algo?
Hoy en día a todos como personas se nos olvida lo más importante y es que somos personas, seres humanos y que somos nosotros mismos desde nuestro interior los que podemos cambiar nuestra propia vida y la de las personas que nos rodean. Somos nosotros mismos los que debemos tomar la decisión de ser mejores personas y ello significa de forma integral ser mejores seres humanos en todos los aspectos que nos componen, en nuestra vida personal, familiar, conyugal o sentimental, espiritual, profesional, laboral y demás aspectos que componen la compleja línea de tiempo de cada persona.
Hoy IBLAB quiere compartir una reflexión adicional con cada uno de Ustedes y es un aspecto que siempre ha recalcado y contra el cual IBLAB tiene declarada la guerra. IBLAB no acepta por ningún motivo la mediocridad.
Alguna vez como persona me he cuestionado si ¿mi vida es mediocre en algún aspecto? Creo que es una pregunta muy fuerte y dura pero es mejor hacerla hoy de forma interna en cada uno y no cuando lleguemos a esa cierta edad de la vida. Más importante aún que la respuesta a la pregunta es ¿qué voy a hacer para que mis siguiente 30 años no sean una vida mediocre?
Con esto quiero finalizar esta introducción a los 30 años de IBLAB, solo me resta agradecerle a todas las personas que están hoy presentes, a todas aquellas personas que han compartido y dedicado una gran parte de su vida a IBLAB y a las que están comenzando a dedicar su vida a IBLAB. A todas aquellas personas que hoy no están en IBLAB pero en algún momento fueron parte de IBLAB y dedicaron parte de su vida a nosotros, a todos nuestros Clientes, proveedores y demás entidades que aunque hoy no están con nosotros debemos estar conscientes de la importancia que tienen para IBLAB. Finalmente quiero expresar mi más sincero agradecimiento a mi mamá, a mi abuelo, mi abuela y mi hermano, cuatro personas que han influenciado mi vida positivamente y siempre están a mi lado para apoyarme, ayudarme, regañarme y hacer de mí una mejor persona y de IBLAB una mejor empresa.
Gracias a todos, feliz cumpleaños IBLAB.